Puede imponer un poco, pero nada más lejos de la realidad. Eso sí, te sentirás observado en cada paso, pero el objetivo merece la pena. ¿Quieres mejorar tus sprint? ¿Ver por qué te duelen las rodillas? Incluso, ¿te vas a lanzar al buceo en serio? Te contamos todo sobre una prueba de esfuerzo.

El test del corredor

Este test mide parámetros en reposo y luego en movimiento. La talla, el peso, el porcentaje de grasa a través de los pliegues del cuerpo. “No es lo mismo tener un poquito de sobrepeso o porcentaje de grasa bajo o un músculo potente”, nos indica la dirección médica de Healthing. El aparato cardiovascular, un electro, la tensión… Nada queda al azar.

La prueba de esfuerzo

En este caso queremos saber cómo es el comportamiento durante un ejercicio de poca, media y alta intensidad. “El aparato locomotor es fundamental, los pies, las rodillas, las caderas, la columna, los hombros… todo influye en la carrera y es necesario para ver dolores o molestias. La flexibilidad es uno de los puntos clave, ya que es necesario a la hora de prescribir estiramientos para prevenir lesiones. Lo mismo que la fuerza”, nos cuenta.

“La prueba de esfuerzo la hacemos con consumo de gases, umbrales anaeróbico y aeróbico, valora el pie caminando, practicando intensidad, cómo funciona el corazón y los pulmones, determinar el máximo de oxígeno… valorar la respuesta cardiológica es muy interesante para pautar el ejercicio más adecuado después”, explica.

El estudio de podología es importante para ver cómo se planta, el despegue, queremos ver todas las posibilidades de lesión y todas las potencialidades.

El test de carrera “nos informa sobre nuestras características en la carrera. Si la postura es erguida, si se desvían las carreras, si tengo mala pisada para corregir con una plantilla, cómo es el apoyo, el despegue, para que el corredor tenga toda la información sobre su organismo y con los mejores consejos para hacer el deporte después de la manera más óptima”, nos cuenta comenta la Directora Médica de Healthing, la doctora María Jesús Núñez Martí.

Todo el mundo podría correr. Pero no a una velocidad standard o determinada. Mis características determinarán el camino hacia el tipo de deporte que más convenga. Aquí enseñamos a hacer el deporte con la máxima salud. Los grandes deportistas conocen sus máximas capacidades, y sabe que su instrumento de trabajo es su propio cuerpo.

“Un deportista amateur no tiene por qué empezar con todo a la vez, podemos empezar por ajustar las frecuencias cardiacas. Incluso alguien que no corre puede adaptar la prueba de esfuerzo para caminar. Siempre el movimiento es saludable”.

“El boom del corredor nos ha dado la oportunidad de mejorar la salud de todos y patologías que en alguna ocasión pueden ser peligrosas”, afirma sobre este hecho tan saludable y, a la vez, tan peligroso sin control para la salud.

Respecto a este verano y la práctica de buceo, “cuando se practica buceo la Federación exige unas pruebas médicas, y parece suave pero es exigente. Debemos conocer cómo está nuestro corazón y cómo es nuestro patrón ventilatorio por salud.

Para quién es una prueba de esfuerzo

Es una prueba fundamental y casi lo primero que debes hacer antes de empezar a hacer ningún ejercicio, sobre todo si piensas en hacerlo en serio. Ya sea por salud, por perder peso, por ponerte en forma, los profesionales te ayudarán a saber de verdad como está tu cuerpo. Tal y como nos comenta la Directora Médica de Healthing, la doctora María Jesús Núñez Martí, “una prueba de esfuerzo al año sería obligatoria para todos los que practiquen deporte. Una manera de controlar nuestra forma física y salud a medida que vamos cumpliendo años”.

Las ventajas además de asistir a una prueba de esfuerzo con profesionales es que te asesorarán respecto a la pisada, la técnica de carrera, si debes mejorar fuerza a nivel superior o inferior, cómo es tu ritmo cardiaco… Incluso si necesitas plantillas para evitar lesiones o incluso molestias.

Fuente: as.com/deporteyvida