Si a lo largo de tu vida has practicado deporte, es probable que hayas padecido varias lesiones. De hecho, las lesiones deportivas son algo normal, ya que el cuerpo se expone a una serie de movimientos propios del deporte, como los saltos, los giros, las carreras…

Así, si consideramos las lesiones un hecho, debemos ser responsables a la hora de tratar las lesiones deportivas correctamente. A continuación, hablaremos sobre las siguientes:

Lesión por contusiones

En primer lugar, comencemos por el primero de los traumatismos que a todos nos espera a la vuelta de la esquina. Una pelota dividida en un partido cualquiera podría ser un ejemplo de un escenario para que aparezca esta contusión. No obstante, otro bien podría ser el de los accidentes de tráfico. La gravedad de una contusión se cataloga de la siguiente forma:

  • Mínimas o de grado cero: no suponen ningún riesgo ni necesitan ser tratadas.
  • Leves o de primer grado: se producen roturas de capilares o vasos sanguíneos, y aparecen cardenales rojos o violetas. El dolor es intenso al contacto, pero se va a los cuatro o cinco días.
  • Moderadas o de segundo grado: se trata de un impacto fuerte que afecta a vasos mayores, por lo que se causará un hematoma que tardará algo de tiempo en desaparecer.
  • Graves o de tercer grado: produce una necrosis en los tejidos, y la zona afectada se encontrará fría, dura e inflamada, y normalmente vienen acompañadas de daños ocasionales como fracturas o daños en órganos internos.

Lesión por luxación

En este caso, se tratan de traumatismos que están originados por un desplazamiento de las articulaciones. Al igual que en la contusión, una luxación se cataloga en función de su posible evolución. Existen los siguientes tipos:

  • Agudas: se da tras un traumatismo más o menos fuerte sin complicaciones y sin luxaciones anteriores.
  • Inverterada o crónica: cuando se cura el hueso no quedará cicatriz, aunque esta sí se da en las partes blandas, y al no encontrarse dentro de la articulación el hueso puede tardar en volver a su posición original.
  • Recidivante: esta articulación ha sufrido ya una luxación, y las partes blandas pueden quedar lesionadas tras ella, por lo que la lesión podrá repetirse en circunstancias similares o en episodios de menor intensidad.
  • Habitual: son personas con alguna patología de base en las articulaciones, como podría ser el síndrome de Marfan.
     

Una luxación conlleva una hinchazón, un enrojecimiento y una impotencia funcional de la articulación, al margen del dolor. En la misma línea, las deformidades en la articulación son normales.

esguince de tobillo by tOpDoctors
Los esguinces de tobillo y de rodilla son muy habituales tanto
en atletas profesionales como en deportistas más amateurs
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Lesiones musculares

Las lesiones musculares, como por ejemplo los tirones, los desgarros o los calambres son frecuentes en deportistas, y todavía más habituales en los deportistas profesionales. Normalmente no suelen causar complicaciones, pero hay que ser estrictos y seguir los tiempos del tratamiento. No hacerlo, puede ser el detonante de lesiones más graves. En función del movimiento, existen dos tipos de lesiones musculares, la elongación y el acortamiento.

  • Elongación
    • Distensión: el músculo se somete a una gran tensión y se desgarra. Puede ser debido a un golpe o a una sobrecarga.
    • Contusión: se da un impacto de algo en el músculo que al golpear el hueso se rompe, produciéndose un hematoma.
    • Desgarro fibrilar: comúnmente conocido como rotura de fibras, se da por traumatismos muy fuertes o fatiga muscular.
    • Desgarro total: similar al desgarro fibrilar, supone mayor gravedad. Se produce una rotura total de las fibras, afectando a otras partes del músculo y a vasos sanguíneos.
  • Acortamiento
    • Inflamación muscular retardada: denominada normalmente como “agujetas”, suelen aparecer horas después de haber practicado ejercicio, y son señal de que los músculos están cansados.
    • Contracturas: se da una sobrecarga de trabajo en un músculo, originando una rigidez involuntaria de varios músculos.
    • Calambres: son contracciones involuntarias de uno o varios músculos que causan dolor. Son breves, aunque su recuperación total puede extenderse un tiempo. Es una señal de cansancio extremo.
       

Para prevenir las lesiones musculares en el deporte, es importante calentar antes de hacer ejercicio así como sincronizar la carga de trabajo con el nivel físico particular de cada uno, realizando los ejercicios correctamente.

Esguince de tobillo o de rodilla

Son lesiones muy habituales en casi cualquier deportista. Existen esguinces de varios niveles:

  • Distensión (grado I). Los ligamentos se han sometido a un estiramiento excesivo, por lo que produce dolor, hinchazón y una limitación en el movimiento.
  • Rotura parcial (grado II). Existe una rotura no total, por lo que no es necesario pasar por el quirófano. El cuadro es similar al de una distensión, y el tratamiento se denomina F.E.R.I. (Frío, elevación, reposo e inmovilización).
  • Rotura total (grado III). Se trata del más grave, y las posibilidades de ser intervenido con una intervención quirúrgica son altas.

Un tratamiento y un seguimiento adecuado son fundamentales para que un esguince se recupere por completo. Aunque se pueda realizar vida normal una vez que el tratamiento ha concluido, debe continuarse. De hecho, una de las razones principales por las que los esguinces se repiten se debe a un seguimiento incorrecto.

Para más información sobre las lesiones deportivas más habituales, consulte con un especialista en Traumatología y Cirugía ortopédica.

Fuente

topdoctors.es